viernes, 17 de octubre de 2008

LA ELIPSE TEMPLARIA


Una de las grandes decisiones que tengo que tomar a lo largo de mi vida es saber qué libro empezar despues de haber acabado uno. Atras quedarón los tiempos en que leia 6 ó 7 a la vez, y el mundo, incluido el intelectual, se asombraba de la capacidad de lectura. Pues eso, qué dificil es elegir que libro empezar.
Me pongo a ver las filas de libros situadas en las baldas y voy eliminando libro tras libro, sopesando antes de nada si seguir con la tematica del recien terminado o elegir alguno que no tenga nada que ver. Esta vez ha sido de tematica diferente al ultimo leido, del cual ya he hablado, -La paz empieza nunca-; y el elegido es La elipse templaria. Su autor, Abel Caballero. Y su eleccion no es por cercania en la compra, ya que data de junio del 2003, sino porque si, y ademas conjuga en su interior dos de los temas que mas me gustan: camino de Santiago y templarios (mitad monje, mitad soldado, la cabra tira al monte). Ya he leido 30 paginas y parece que promete, como la poesía.
De la contraportada del libro extraemos su sintesis:
Galicia, año 1300. Tras el fracaso de las cruzadas, Occidente se fragmenta en núcleos de poder enfrentados. Según la profecía del Apocalipsis, ha llegado el momento de los templarios, que guardan el secreto de la reunificación de la cristiandad: Santiago de Compostela debe sustituir a Roma como sede papal. En los confines de la Tierra, la nobleza galllega, bajo los auspicios del Temple, se alía con caballeros europeos. Es la única oportunidad de materializar su utopía de libertad. Sólo cada mil años la elipse del tiempo les ofrece la ocasión de cambiar el rumbo de la historia. Sin embargo, estos hombres guerreros y revolucionarios toparán con la feroz pugna de intereses, y se verán implicados en una terrible trama de intrigas y traición. Una ambiciosa novela que nos desvela las claves de la misteriosa desaparición de los templarios y de su presencia en las tierras del Apóstol
Y de la edicion del periodico El Mundo, de fecha 30 de junio de 2001, se extrae el siguiente comentario:
Abel Caballero se inicia en la literatura con «La elipse templaria» C. VILLAR
MADRID.- Como un niño con zapatos nuevos está Abel Caballero con su recién descubierta vocación literaria. Si en su actividad política ya consiguiera el éxito con la cartera de Agricultura durante la etapa socialista, ahora se propone seguir la misma senda de fortuna con La elipse templaria (Martínez Roca), una ambiciosa novela de 450 páginas.
El libro pretende desvelar las claves de la misteriosa desaparición de los templarios. En la oscuridad del año 1300, Occidente es un caos de poderes enfrentados. Es el momento de que los templarios lleven a cabo una misión de suma importancia: hacer de Santiago de Compostela la nueva sede papal y centro de la cristiandad, sustituyendo a Roma. Sin embargo, la utopía morirá ahogada en un conflicto de intereses.
«Tenía unas inmensas ganas de contar». Al eterno rival de Fraga en la Xunta gallega se le ilumina la voz cuando explica esa sensación de poder que significa «crear un mundo a través de las palabras». «Hacer una novela es difícil, pero extraordinario. Consigues que los lugares y los personajes cobren vida. Es mágico».
Confiesa que a la política le debe las tablas necesarias para hacer un primer libro de tanta envergadura. «En la política hay que tener imaginación, y la imaginación es literatura». De momento piensa compaginarlas, aunque la amante en esta ocasión le robe dedicación a su esposa de toda la vida.
El lecho documental donde se asientan las tramas de la novela le ha robado un año de lecturas y estudios rigurosos. «Tuve que investigar la historia de Galicia en los siglos X y XI, y de los papados de Roma cuando en el 1300 empieza el cisma de Aviñón». Asuntos que le revelaron un momento y unos personajes claves en la Historia europea: «Los templarios dominaban las filosofías orientales y la magia».
Sin embargo no hay en esta novela personajes ni hechos veraces, sólo posibilidades. Lo único real es el escenario, las brumas y el misterio del río Sil, que fueron quienes le inspiraron este libro. Luego han venido otras inspiraciones, otros intereses que le han llevado a seguir escribiendo animado por la «relativa facilidad» con que nació su primera novela. Ya tiene acabado otro libro sobre el Siglo de Oro y un tercero que respirará en un tiempo más cercano. «Desde que empecé a escribir no puedo parar», confiesa.

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