sábado, 22 de julio de 2017

Mineros de la Unión, recuerdo y justicia

Texto. Maria Jose Mercader
Fotos. Pedro Ignacio Fernández

Hoy, palabras de denuncia, de lucha por la justicia social, palabras para el recuerdo de injusticias y que a fecha de hoy, no nos olvidemos, se sigue realizando la explotación del hombre por el hombre.

Mina Agrupa Vicenta, sita en La Unión (en la Sierra Cartagenera), hoy eres un museo más en nuestra Región, pero  hace más de un siglo  fuiste el sustento de muchos hombres y algunos niños. Trabajo duro y oscuro bajo tierra, llegando incluso a superar los 50 grados.  

Humedad y penuria  a cambio de unos vales que se debían utilizar sólo en los economatos propiedad de los dueños de la mina y que se convertían en ropa  y  alimentos para acallar  sus estómagos hambrientos. Muchos mineros, y entre ellos mi bisabuelo, fundieron su vidas como se fundían los metales  una vez extraído de las rocas.  La silicosis destruía sus pulmones y con menos de cuarenta años, muchos de ellos  ya eran enterrados.

“Tiempos difíciles”  dirán algunos, aunque los actuales no lo son mucho menos.
A todos vosotros los mineros, mi pequeño homenaje:

EL NIÑO MINERO
El niño minero
trabaja de sol a sol
sin sentir el calor
del astro amarillo,
pues enterrado en vida está
sacudiéndose la piel
a golpe de martillo.

El niño minero
se ahoga día a día entre piritas,
oro  mentiroso
que convertirá sus pulmones
en piedras de metales
no preciosos.

El niño minero
no juega, ni dibuja ni aprende,
sólo trabaja  entre sus sudores
y duerme,
y de vez en cuando, come y bebe.

Cuando se le apaga el candil
debe esperar  a oscuras y sin miedo
a que alguno de sus compañeros
le ilumine el abrupto
y   oscuro camino hacia la esperanza.
Esperanza de una nueva España.



 

Las fotos están tomadas en el Parque Minero de la Unión.

viernes, 7 de julio de 2017

Buen camino, Peregrino

Texto y foto. Pedro Ignacio Fernández


Esta vez te toca a ti. Mochila a la espalda, bordón en la mano. Paso a paso haciendo Camino. Cuando te falten las fuerzas, no desfallezcas, no te rindas, siempre habrá algo que te empuje a seguir. Como la vida misma.

Haces el Camino, tu Camino, ni mas duro, ni mas suave que el del resto que te acompañan, sólo diferente, porque es tu camino. 

Llegará un día que a lo lejos verás las torres de la Catedral donde posan los restos del Santo, pensarás que has llegado pero no es así, estas cubriendo otra etapa, la del Camino, la de tu vida.

Buen Camino, Peregrino.

sábado, 24 de junio de 2017

El mar ... enamora

Texto. Maria Rezusta
Fotos. Pedro Ignacio Fernández
Vídeo. Pedro Ignacio Fernández

El Mar cautiva sentimientos y momentos ......el Mar enamora







domingo, 11 de junio de 2017

Permanecen en el tiempo

Fotos. Pedro Ignacio Fernandez

Aunque pises las palabras,
permanecen en el tiempo.





Fotos tomadas en el Barrio de las Letras, junio de 2017.

domingo, 14 de mayo de 2017

Callejero madrileño

Fotos. Pedro Ignacio Fernández

Seguimos nuestro recorrido por Madrid acompañados de las placas que ilustran los nombres de nuestras calles.

Comenzamos hablando de la calle del Lazo.

Entre la calle del Espejo y de la Unión, se encuentra la calle del Lazo. Se desconoce la razón de dar tal nombre a esta calle, aunque hay varias leyendas a las que nos podríamos acoger.

Una de ellas es que en esta calle vivía doña Maria Dalanda, amiga del rey Alfonso X el Sabio, el cual le regaló un lazo de oro. Doña María, a la vez, se lo entregó a un caballero con el cual mantenía relaciones secretas. Enterado de ello el Rey, ya que el caballero en cuestión no ocultaba el lazo, sino que lo llevaba en sus ropajes, éste fue asesinado por lacayos mandados por el Rey y la damisela visto lo visto abandonó la villa.

Otra leyenda es que dado que cercano a esta calle se situaba el arroyo de San Ginés había un lagarto, grande y cruel, y para cazarlo pusieron un lazo los vecinos.


Hablamos ahora del Pasadizo del Panecillo. En pleno Madrid de los Austrias, y encajonado entre el Palacio Arzobispal y la Basílica de San Miguel se encuentra dicho pasadizo. 

Esta calleja o callejuela, después pasadizo, enlazaba la calle de San Justo con la plaza del Conde de Barajas.

Debe a su nombre a que en el siglo XVIII era costumbre era entregar a través de una de las ventanas del palacio Arzobispal un panecillo a los pobres con la condición que antes hubiesen escuchado misa.

Actualmente, este pasadizo está cerrado dese el siglo XIX con verjas de hierro debido a lo peligroso que era transitar de noche por el mismo.


sábado, 29 de abril de 2017

Danzad, danzad ¡¡¡

Fotos. Pedro Ignacio Fernández

Hay atajos para la felicidad, y el baile es uno de ellos. (Vicki Baum)








miércoles, 29 de marzo de 2017

Si mi mano fuera el arma

Poema. Ferran Garrido
Foto. Pedro Ignacio Fernández



Si mi mano fuera el arma
que dispara tu palabra.
Si mi pluma no tuviera ese temor
que a veces nos encarna.
Si mi verso te llevara
hasta el sueño de libertad
que me encarama
a esos montes que desmontan
a quien quiere desmontarla.
Si mi voz,
esta voz pausada
que se forma en tus palabras
para cargarlas con tinta,
supiera hasta otras voces llevarlas...
Si mi boca, mi corazón, si mi cara,
mientras otras voces callan
fueran instrumento de su alma,
ni tu mano, ni mi verso,
ni tu voz ni mi palabra,
para la libertad
necesitarían de otro arma