lunes, 20 de octubre de 2008

Noche magica, noche toledana

Este pasado sabado un grupo de amigos, con los que comparto una verdadera amistad y proyectos varios, disfrutamos de una agradable velada nocturna en la ciudad imperial, Toledo. Acompañados de nuestras respectivas parejas y algunos de nosotros con sus vastagos, recorrimos las sinuosas y empedradas calles del casco historico. Guiados por un magnifico anfitrion, Fernando, y que en su momento fue sustituido por Juan Ramon nos fueron deleitando de leyendas que perviven entre los muros; y que pasan de generacion a generacion y que gracias a ellos son transmitidas al resto de los mortales.

El punto de salida fue la Iglesia de los Reyes Catolicos. Desde alli nuestros pasos se dirigieron a la casa del Greco, pasando antes por Santa Maria la Blanca y una visita al parque situado enfrente de Roca Tarpeya. De la casa del Greco nuestros pasos se dirigeron a la zona que esta encima del Palacio de Fuensalida.

Una parada tecnica en Santo Tomé para alimentar nuestros estomagos antes de reiniciar el camino. La judería, los cobertizos y la zona de la calle Alfileritos fueron zonas visitadas. Todo este camino fue acompañado, y principal motivo de la visita, de la disertacion de leyendas, como la del Baño de la cava, la leyenda de la casa del Armiño o la del beso en la epoca de la invasion francesa. A la vez que se narraron historias sobre distintas casas que hay en el casco histórico.

En la leyenda de los huerfanos cristianos (hoy en dia nombre de la calle que va desde el antiguo cine Maria Cristina hasta las oficinas del Sescam) cuenta que el hotel Maria Cristina fue antes un hospicio. Segun los recepcionistas, la gente hospedada (sólo cuando hay una habitacion ó dos ocupadas) oyen voces y risas de niños, suena el telefono, se rien o llaman a la puerta. Los clientes acudna recepcion a quejarse y les informan que los unicos hospedados son ellos y que no hay ningun niño.


El baño de la cava

En las afueras de Toledo, junto al puente de San martín, se encuentra un torreón conocido como el baño de la Cava. El origen del nombre es oscuro, según la leyenda, el último rey Godo, Don Rodrigo, sedujo a Florínda de la Cava, hija del Conde Don Julián, tras haberla visto bañarse. Su padre, Don Julián, se vengó ayudando a los Árabes a cruzar el Estrecho de Gibraltar dando lugar a la conquista de la península

El conde Don Julián, con alto cargo en el norte africano, había enviado a su hija Florínda a la corte toledana en la busqueda de una buena educacion y mejor boda. Florinda se acostumbraba a bañarse al píe de aquel puente de barcas, que entonces había en los parejos del actual puente de San Martín, y del que aún se conserva una parte de su cordón defensivo y uno de los torreones de enganche. Un buen día, Don Rodrigo descubrió el apetitoso cuerpo de Florínda y se dispuso a degustarlo al precio que fuera... Conseguido el festín, la joven recibiría el sobrenombre de La Cava, que traducido del árabe significa prostituta.

El honor de la familia fue mancillado y debia tener su correspondiente venganza. Florínda, hecha polvo, bajaba al río a diario a llorar sus "vergüenzas", penitencia que llevó a cabo hasta su muerte. Poco después los vecinos comenzaron a ver dos fantasmales espectros que aparecían en lo alto del torreón, figuras difuminadas de hombre y mujer que permanecían toda la noche. Esto siempre coincidía con terribles tormentas y riadas que arruinaban les cosechas de los que vivian pegado al río, por lo que para encontrar una solucion acudieron a un santo ermitaño de los cerros cercanos a ver qué podia hacer.

Al empezar a orar, Florinda se le apareció para rogarle, también ella, que intercediera con sus rezos en favor de su alma arrepentida. Y he aquí que el milagro se produjo; los despojos de Florinda, cuyo cuerpo había quedado abandonado en el torreón desde su fallecimiento, se recompusieron con la misma hermosura de su juventud y, ante las maravilladas miradas de los fieles, el cuerpo de Florinda avanzó hasta sumergirse en las aguas del Tajo. Desde entonces nadie ha vuelto a ver fantasmas por allí. Florinda había sido perdonada.


Por ejemplo, en la Leyenda de la casa del Armiño, vivió la amante del poeta Gustavo Adolfo Becquer. Al lado de esta casa hay un balcon donde se inspiró en crear la poesia de "volveran las oscuras golondrinas ...". Poesia que fue recitada magistralmente por Juan Ramon, y que a mas de uno se nos pusieron los pelos como escarpias al escucharla.
Cuenta la leyenda que en esa casa vivia un matrimonio con dos hijas que todos los dias antes de dormirse oia a las niñas reir y divertirse. Ellas decian que era un duende, su padre les seguia el juego hasta que una noche las oyo llorar. El nomo nos está chinchando, asi que se fueron adormir con sus padres. A los pocos minutos el techo o pared de la habitacion de las pequeñas se derrumbó. Se cre que algo sobrenatural salvó a las niñas.
Parece ser que esta leyenda es veridica ya que en una visita guiada y contando esta historia, dos mujeres ya hoy, se emocionaron y dieron fe de ello, pues ellas eran dichas niñas.

6 comentarios:

JULIAN dijo...

La noche fue realmente mágica , el tiempo esplendido y la compañía inmejorable, concretando “Imperial” como la ciudad.
Adelante con el blog, esta muy bien.
Saludos Julián

Bakanik dijo...

Aunque algunos sufrieron con su glorioso atleti la noche fue muy madridista y un poco miedosa.
Sigue con tu blog madridista

Bakanik dijo...

Me caguen en los put..... madridistas aunque sea en una magnifica noche toledana, si no hubiera sido por ellos la noche hubiese estado sembrada. Ánimo con tu blog, hacen falta muchos como estos sigue así.
Saludos un atletista.

Indio loco

abate dijo...

Buena imagenes de Toledo ACE. Sugiero una serie titulada "Nocturnos" al modo del bloggero Cazurro.com

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Me ha gustado esta entrada. Puede que te guste darte una vuelta por mi blog si está interesado en conocer más sobre Toledo y la fotografía histórica.
Abrazos.

TiCtAc dijo...

Hola, he quedado sorprendido con tu entrada y sobre la leyenda de la casa del Armiño: entre los años 1963 y 1968 viví en esa casa. Marché de Toledo pero he vuelto al cabo de los años y quisiera saber más sobre esa leyenda: por favor, podrías ayudarme a contactar con quien os la narró? Me llamo Ignacio Mulero. Mi mail es imulero@gmail.com

Muchísimas gracias y ojalá puedas ayudarme